lunes, 8 de marzo de 2010

El tiempo pasa, nosotros nos quedamos.

Dicen que el tiempo cura todas las heridas,
pero a mi me parece que no.
El tiempo pasa, pero la herida no cierra.
El tiempo pasa, pero no cicatriza.
El tiempo pasa, pero es lo único que pasa.
El dolor, la angustia, el recuerdo de lo que para siempre va a ser un fue... sigue ahí.
Si una herida no cierra, sangra... y si el tiempo pasa, y la herida está intacta, se pierde sangre. Se pierde tiempo.
Porque si ese tiempo que dejamos pasar para sanar, lo usáramos para suturar, la herida sería una cicatriz.

Dejé pasar mucho tiempo, y la herida se hizo más profunda, por eso es que hoy supero mi orgullo y corro desangrándome a pedirte perdón.
Si algo me garantizara que todo volvería a ser como antes, la herida se cerraría sola... pero en cambio, y por desgracia... siempre queda un punto flojo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario